Benjamín Prado, escritor español nacido en 1961, comparte sus reflexiones sobre la escritura y la vida en su nuevo libro, 'Qué estoy haciendo aquí'. A lo largo de su carrera, ha tenido la suerte de contar con el respaldo de grandes figuras literarias, como Rafael Alberti, quien dejó una huella profunda en su trayectoria. En sus memorias, Prado aborda el azar y la fortuna como elementos clave en su desarrollo artístico.
A pesar de su éxito, Prado revela que la búsqueda de nuevas experiencias sigue siendo esencial para él. La rutina, según enfatiza, puede resultar mortífera para la creatividad. Describiendo su proceso creativo, menciona que siente más miedo al síndrome del folio mal escrito que al desafío del folio en blanco. Cada nuevo proyecto representa una oportunidad de explorar diferentes géneros, desde la poesía hasta la narrativa.
Prado no se siente preso de ningún género en particular; su respeto por el idioma y la necesidad de innovar son constantes en su trabajo. La literatura, para él, consiste en encontrar lo inesperado en lo familiar. Su encuentro con Joaquín Sabina marcó un cambio significativo en su carrera, impulsándolo hacia la música y colaboraciones memorables. Sin embargo, también reconoce que crear letras implica compartir autoría, lo que lo distingue de su labor poética.
La influencia de Rafael Alberti es central en su vida, y Prado reconoce la importancia de los encuentros fortuitos que le han permitido avanzar en su carrera. Cada oportunidad ha sido un reflejo de su deseo de ser escritor, y la capacidad de aprovechar esos momentos es su mayor logro. La historia de su vida se entrelaza con la de estos grandes autores, formando un legado que continúa explorando en su obra actual.
En su libro, Prado manifiesta que no se trata solo de talento, sino de una combinación de azar, voluntad y la habilidad de reconocer y aprovechar circunstancias favorables. La humildad y la insatisfacción son, para él, motores de una creación auténtica e innovadora.
Con información de diariocordoba.com

