Sumpango y Santiago Sacatepéquez, Guatemala. - El 1 de noviembre se alzó en el cielo una colorida exhibición de barriletes gigantes en honor a los difuntos. Este evento reunió a cientos de personas que, a través de piezas monumentales, celebran la memoria de sus seres queridos, destacando la rica cultura local.
Los barriletes, que simbolizan un vínculo entre las almas de los fallecidos y sus familias, cuentan historias sobre la identidad de las comunidades. Este año, los diseños incluyeron representaciones del maíz, la familia y elementos culturales significativos, reflejando la cosmovisión de la región. La celebración trasciende lo visual, siendo un acto de memoria y un testimonio de las tradiciones ancestrales.
“Los barriletes gigantes son una forma de recordar a nuestros seres queridos y conservar nuestras tradiciones”, mencionó el coordinador del evento, un importante líder comunitario en la región. Este tipo de actividades no solo preserva la cultura, sino que también une a la comunidad en torno a sus raíces.
La habilidad artesanal necesaria para la elaboración de los barriletes ha sido transmitida de generación en generación. Reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, estos barriletes son una expresión de unidad y creatividad que fortalece la identidad guatemalteca.
La celebración de los barriletes gigantes en Sumpango y Santiago Sacatepéquez no es solo un evento anual. Representa la resistencia de una cultura que se niega a desaparecer, manteniéndose viva en cada tradición, costumbre y la memoria colectiva de quienes se han ido.
Con información de agn.gt

