El Mesón Gitano se transformó una vez más en el epicentro cultural de Almería, con la celebración de la segunda edición de los Atardeceres Flamencos. Este evento resaltó la vitalidad del flamenco, combinando tradición y modernidad en una fiesta que atrajo a residentes y visitantes. Con la icónica Alcazaba como telón de fondo, la jornada estuvo llena de arte y convivencia.
La programación estuvo marcada por una serie de actuaciones que honraron tanto la identidad barrial como la innovación musical. Desde las 19:30 horas, los asistentes disfrutaron de una velada al aire libre, donde el cante jondo resonó en cada rincón, mostrando la fuerza de esta expresión artística almeriense.
La Chanca Suena lideró la propuesta musical central, llevando al público a un viaje emocional. Las voces de Antonio El Genial y Cristo Heredia se destacaron, representando la esencia del flamenco local. Acompañados por un talentoso grupo, supieron fusionar la técnica con la emotividad, creando un ambiente vibrante y auténtico.
El espectáculo fue enriquecido por la guitarra y percusión, logrando un equilibrio sonoro perfecto. La flauta de Juan José Fernández y la intervención del bailaor Lías Santiago ‘El Lías’ aportaron un toque contemporáneo y apasionado que mantuvo al público cautivado, cerrando con una ovación entusiasta.
El concejal de Cultura, Diego Cruz, celebró el éxito del evento, resaltando su papel como un catalizador cultural en el casco histórico. Subrayó que los Atardeceres Flamencos no solo promueven la música, sino que también fomentan la cohesión social y el apoyo al talento local. Este ciclo concluyó con un sentido triunfo, dejando claro que Almería sigue vibrando al ritmo del flamenco.
Con información de diariodealmeria.es

