Ciudad de México, CDMX. - "Un poco de luz", la última película del director iraní Ali Asgari, aborda la oscura temática del suicidio a través de la historia de un médico que, tras perder su trabajo y ser arrestado, se plantea quitarse la vida. La cinta, que compitió en la Mostra de Venecia, fue presentada por Asgari recientemente en el ciclo "Ladoc", donde se reflexionó sobre el impacto del conflicto en la vida cotidiana.
Asgari revela que su película se basa en hechos reales, inspirándose en las experiencias de médicos iraníes que, ante el horror presenciado durante la guerra, consideraron el suicidio como una salida. “Algunos de los médicos de los que escuché solo pensaron en el suicidio, otros lo llevaron a cabo. Esta película nace del recuerdo de cada uno de ellos”, afirma el cineasta.
La narración gira en torno a la cotidianidad de los iraníes de un país en crisis, donde la incertidumbre y la tragedia son parte de su vida diaria. "Para mí era importante contar la cotidianidad de las personas que viven en un estado de total incertidumbre hacia el futuro", explica Asgari. A pesar del tema sombrío, la película busca transmitir un mensaje de resistencia y esperanza.
“Debemos atesorar la belleza que nos rodea incluso mientras el horror se desata”, indica el director, quien también destaca la importancia de los pequeños gestos cotidianos para encontrar la luz en los momentos más oscuros. Durante el rodaje, la guerra estalló y el equipo se vio obligado a trasladarse a Turquía para completar la producción de la película, que, según Asgari, refleja la situación crítica que aún enfrenta Irán.
"Hoy la situación no ha mejorado respecto a cuando rodamos la película", concluye Asgari, aludiendo a la resiliencia de la población iraní que intenta vivir con alegría a pesar de las adversidades.
Con información de ilmattino.it

