Ciudad de México, CDMX. - Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano falleció la noche del miércoles a los 92 años, dejando un legado que marcó la transición democrática en México. Su ceremonia fúnebre se llevó a cabo este jueves en el Panteón Francés, donde su ataúd, cubierto con la bandera nacional, fue rodeado por coronas de flores y retratos suyos, uno de ellos de su juventud.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue una de las asistentes. Durante su visita, Sheinbaum abrazó a los hijos de Cárdenas, compartiendo momentos de cercanía. En la ceremonia, las exmandatarias se tomaron un tiempo para convivir con los familiares, mientras los asistentes expresaron su duelo con vítores al reconocido ingeniero, símbolo de la izquierda en el país.
Cárdenas, considerado el padre de la izquierda institucional en México, jugó un papel crucial al abrir el camino hacia la democratización del país. Fue un líder carismático que, tras el fraude electoral de 1988, abogó por una lucha pacífica y civilizada, lo que contribuyó a moldear el actual panorama político. “Su autocontención política fue clave en la transición democrática”, comentó Arturo Núñez, exgobernador de Tabasco.
La familia había planeado la cremación de Cárdenas para el mismo día, pero se decidió posponerla tras la petición de sus seguidores, quienes querían rendirle un último homenaje. Este viernes, se llevará a cabo una ceremonia en el Palacio de Bellas Artes a mediodía, donde se espera la participación de cientos de personas que desean despedir a este gigante político.
Con información de elpais.com

