Morelia, Michoacán. - Las comunidades afromexicanas de Michoacán se encuentran en un estado de desatención severa. Pavel Guzmán Macario, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), afirmó que 20 comunidades carecen de programas permanentes que garanticen la preservación de su cultura, así como de servicios básicos adecuados, atención médica y seguridad.
El vocero indicó que la falta de políticas públicas efectivas por parte del gobierno estatal ha dejado a estas comunidades en una situación crítica. "No vemos por parte del Gobierno del Estado una política de atención a la comunidad afromexicana", dijo Guzmán Macario.
Además de la escasez de servicios de salud y básicos, las comunidades enfrentan problemas de alumbrado deficiente y condiciones de inseguridad alarmantes. El vocero también mencionó que algunos integrantes de la población afromexicana son objeto de intentos de despojo de su propiedad por parte del crimen organizado. "Los compañeros están solos; tienen problemas muy difíciles de servicios básicos, inseguridad y salud”, agregó.
El portavoz no dejó de señalar el papel del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), al que acusa de favorecer a ciertos grupos que obstaculizan la autonomía de estas comunidades. "La institución que debiera estar al cuidado de sus derechos ha participado como una institución para dividir a su comunidad", argumentó.
Guzmán Macario concluyó que la ausencia de atención a las necesidades esenciales y la débil política pública contribuyen a la percepción de abandono y discriminación institucional, dejando a las comunidades afromexicanas en una posición vulnerable.
Con información de quadratin.com.mx

