La situación laboral de las costureras en México se asemeja a la de hace más de 40 años. Según un estudio reciente, un gran número de estas trabajadoras enfrentan condiciones de explotación, bajos salarios y falta de acceso a servicios de salud, replicando una realidad que parecía haber quedado atrás tras el sismo de 1985.
Datos clave
- 76% de las mujeres en la confección están en condiciones de informalidad.
- 53% de los hombres en el mismo sector enfrenta la misma situación.
- 77% de las trabajadoras no cuenta con acceso a seguridad social.
- La industria textil en México tiene un promedio de 8,121 pesos mensuales.
- Las mujeres en este sector ganan en promedio 5,961 pesos al mes.
El estudio "Hilando el cambio", realizado por Ethos Innovación en Políticas Públicas y otras organizaciones, revela que el 77% de las trabajadoras en la industria de la confección carece de acceso a prestaciones de seguridad social. Esta precariedad laboral se agrava con situaciones de acoso y violencia, donde las mujeres enfrentan jornadas de trabajo extensas y la violencia de género permanece normalizada. Un investigador citado en el informe, Brando Fisher, advierte sobre el ciclo de precarización que limita el desarrollo de las costureras.
¿Qué desafíos enfrentan las costureras en la actualidad?
Las costureras se encuentran atrapadas en un ciclo de explotación que no ha cambiado en décadas. Algunas enfrentan la presión de trabajar en espacios donde se les impide incluso ir al baño, lo que ha llevado a que algunas utilicen pañales para evitar las sanciones. Organizaciones como el colectivo Rosa Luxemburgo destacan el grave impacto de estas condiciones, donde la falta de representación sindical agrava la situación.
Lasganancias en esta industria son desiguales, pues las mujeres reciben en promedio un 42% menos que sus colegas hombres. Esta diferencia salarial, además de contribuir a la desigualdad de género, subraya la necesidad de abordar la normalización de condiciones laborales indignas.
Hoy, la Cámara Nacional de la Industria del Vestido señala que la formalización de los empleos es urgente debido a la pérdida masiva de puestos de trabajo en la industria, afectada por la competencia desleal y el contrabando de productos.
A casi 41 años del sismo que destapó la precariedad laboral en esta industria, la memoria de las costureras caídas en 1985 resuena con fuerza, recordando que la lucha por sus derechos sigue siendo crucial en la actualidad.
Con información de almomento.mx

