Ciudad de México, CDMX. - La psicopedagoga Mariana Savid Saravia, especialista en Ciudadanía Digital y Neuroeducación, alerta sobre las consecuencias del consumo frecuente de contenido hiperrealista generado por inteligencia artificial. Según la experta, esta práctica puede resultar en deterioro cognitivo, afectando funciones como la atención sostenida y el control inhibitorio, especialmente en poblaciones vulnerables como niños y adultos mayores.
A medida que las simulaciones tecnológicas se vuelven más sofisticadas, surge el dilema de discernir entre lo real y lo artificial. Savid Saravia señala que la exposición constante a estos estímulos puede desactivar el juicio crítico y conducir a una aceptación pasiva de información. "Lo que vemos ya no puede sostenerse por sí mismo, depende de la verificación activa", afirma. Este cambio exige un profundo giro cultural para adaptarse a una nueva forma de interpretar la realidad.
La especialista advierte que la saturación de imágenes distorsionadas entrena al cerebro a buscar recompensas inmediatas, provocando fatiga cognitiva ante tareas que requieren esfuerzo. Esto afecta la capacidad de los individuos para concentrarse y procesar información de manera efectiva. Aunque la evidencia científica no establece una causalidad clara, múltiples estudios sugieren que este tipo de contenido puede contribuir al deterioro de habilidades mentales fundamentales.
El impacto se vuelve más agudo en los infantes, que aún desarrollan su capacidad para diferenciar lo ficticio de lo real. Con el uso constante de tecnologías, los niños se ven expuestos a situaciones peligrosas como el ciberacoso y el grooming. "La educación en ciudadanía digital debe ir más allá del uso de herramientas; se necesita establecer criterios éticos claros", señala Savid Saravia.
No obstante, la experta enfatiza la importancia de iniciar desde una edad temprana, integrando la educación sobre el consumo responsable de contenido digital y la verificación de información. A medida que esta discusión avanza, se destaca la necesidad de una alfabetización digital ética y crítica para enfrentar los retos del mundo contemporáneo.
Con información de perfil.com

