Tijuana, Baja California. - Un 60% del comercio en Tijuana opera en la informalidad, según la Cámara Nacional de Comercio (CANACO). Esta situación ha provocado descontento entre los establecimientos formales que enfrentan altos costos operativos, como impuestos y alquileres, mientras que sus competidores informales evitan esos gastos.
Olivaldo Paz, presidente de CANACO en Tijuana, indicó que muchos vendedores prefieren trabajar en la vía pública para eludir los costos asociados a la formalización de sus negocios. Algunos de ellos pagan cuotas semanales para poder ocupar espacios específicos sin contratiempos con las autoridades locales.
Los comerciantes informales justifican su elección argumentando que les permite equilibrar sus horarios laborales con las responsabilidades familiares, aunque enfrentan desafíos constantes. La imposibilidad de pagar un alquiler de local adecuado se erige como un obstáculo significativo para establecer un negocio formal.
Además, Paz destacó que el contexto actual ha llevado a que la corrupción en el proceso de obtención de permisos regule el acceso al mercado formal, complicando aún más la situación. Este fenómeno fue subrayado por el doctor en Derecho Fiscal, Adolfo Solís Farías, quien señala que muchos ciudadanos enfrentan barreras en los trámites para la regularización.
Frente a este panorama, el presidente de CANACO plantea la necesidad de fortalecer la supervisión del comercio en las calles y, al mismo tiempo, facilitar la incorporación de los negocios a la formalidad. Se sugiere establecer plazos que permitan a los emprendedores cumplir con los requisitos necesarios.
Mientras las autoridades buscan equilibrar la competencia, se espera que se tomen acciones en los próximos meses para promover una mayor formalización del comercio en Tijuana.
Con información de sintesistv.com

