La ciencia en Costa Rica demuestra su potencial a través de proyectos destacados que abarcan desde la astronomía hasta la biotecnología. A pesar de las limitaciones de financiamiento, las universidades públicas y la colaboración internacional fomentan un entorno de investigación vibrante.
Uno de los proyectos más emblemáticos es el ROSAC, un radiotelescopio ubicado en Santa Cruz. Este instrumento, construido con aportaciones locales, tiene como objetivo estudiar la actividad solar y sus efectos en Tierra. La primera fase de observaciones comenzará este septiembre, marcando un hito en la radioastronomía del país.
Carolina Salas Matamoros, quien participa activamente en la construcción del radiotelescopio, destaca el esfuerzo colectivo involucrado en el proyecto. Ingenieros y científicos han trabajado juntos para dar forma a este ambicioso proyecto que busca posicionar a Costa Rica en una red internacional de observación solar.
La singularidad de ROSAC radica en su enfoque exclusivo hacia la observación solar, un área poco cubierta globalmente. A diferencia de otros radiotelescopios que comparten su tiempo entre diferentes objetos astronómicos, este se dedicará a estudiar el Sol de manera continua, llenando vacíos significativos en la base de datos sobre actividad solar.
Con esta iniciativa, Costa Rica no solo se integra al panorama científico internacional, sino que también contribuye a ajustes en la información sobre fenómenos solares que impactan en el planeta.
Con información de nacion.com

