El impacto de un asteroide de aproximadamente 10 kilómetros de diámetro hace 66 millones de años en lo que hoy es la península de Yucatán tuvo efectos devastadores en la Tierra, terminando con el dominio de los dinosaurios no avianos. Sin embargo, un reciente estudio sugiere que, mientras la superficie enfrentaba una crisis ecológica, el subsuelo del cráter de Chicxulub ofreció un inesperado refugio para organismos microscópicos durante mucho tiempo.
La colisión creó un cráter de 180 kilómetros de diámetro, fracturando rocas y generando calor residual que alteró la geología de la región. Esta energía provocó incendios, tsunamis y bloqueó la luz solar, reduciendo la fotosíntesis y ocasionando la desaparición de numerosas especies. A pesar de esta devastación, los investigadores hallaron que el subsuelo se convirtió en un hábitat favorable para ciertas comunidades microbianas.
El estudio demuestra que el calor residual permaneció activo en el interior del cráter, generando un sistema dinámico donde el agua se infiltraba y circulaba mediante una red de grietas. Este fenómeno hidrotermal, similar al que se observa en otros lugares del planeta, pudo existir por aproximadamente ocho millones de años, superando las estimaciones anteriores que sugerían una actividad mucho más breve.
La investigación, realizada por el Centro Escocés de Investigación Ambiental y la Universidad de Glasgow, destaca que Chicxulub alberga el sistema hidrotermal generado por impacto más duradero documentado hasta la fecha. Esta prolongada actividad permitió que los requisitos para la vida se mantuvieran durante un periodo prolongado, ofreciendo un espacio para la evolución de comunidades biológicas adaptadas a entornos extremos.
El descubrimiento enfatiza la dualidad del impacto del asteroide, que no solo ocasionó una de las mayores extinciones en la historia, sino que también creó las condiciones necesarias para que la vida floreciera en su subsuelo, reflejando la complejidad de los ecosistemas post-catástrofe.
Con información de nvinoticias.com

