El científico sevillano Jesús Campos ha expresado su preocupación por la profunda burocracia que afecta a la investigación en España. A pesar de su éxito académico, incluido el Premio Nacional de Investigación, Campos señala que el proceso para contratar personal en sus proyectos se convierte en un largo laberinto administrativo, que dificulta el avance científico.
Durante una reciente entrevista, Campos comentó que la exagerada cantidad de papeleo y la necesidad de múltiples aprobaciones hacen que la contratación de científicos sea un proceso que se extiende por meses. Este escenario contrasta con su experiencia en Estados Unidos, donde el proceso es más ágil y se basa en la confianza en las decisiones del líder del proyecto.
El investigador indicó que los requisitos para la homologación de títulos extranjeros son igualmente frustrantes. Esto dificulta la contratación de talento capacitado, ya que muchas veces esos profesionales tienen que cumplir con costosos trámites burocráticos que no garantizan su valía. Campos subraya que, al final, es el líder del proyecto quien mejor conoce las capacidades del candidato, no las instancias administrativas.
A lo largo de sus declaraciones, Campos rechazó la idea de que los científicos deban operar bajo una presunción de desconfianza respecto a su manejo del dinero público. Criticó la complejidad de los requisitos administrativos que, en su opinión, malgastan recursos y tiempo que podrían invertirse en investigación productiva.
A pesar de las frustraciones que enfrenta, Campos sigue comprometido con su labor científica. Reconoció que podría optar por otras alternativas, como el sector privado, pero su pasión por la investigación lo mantiene activo en su campo. Sin embargo, se pregunta sobre la normalidad de un sistema que no evalúa adecuadamente la producción científica, abriendo la puerta a la ineficiencia en un ámbito que debería ser clave para el desarrollo del país.
Con información de abc.es

