Tienen, Bélgica. - La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Física 2026 a Francis Halzen por su trabajo en el Observatorio de Neutrinos IceCube, que ha permitido el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. Con un premio de un millón de euros, Halzen ha transformado la astronomía a través de su innovador enfoque en la captura de estas partículas mediante el hielo glaciar del Polo Sur.
Nacido en 1944 en Tienen, Bélgica, Halzen es profesor en la Universidad de Wisconsin-Madison y ha sido pionero en la utilización del hielo para detectar neutrinos, que son partículas subatómicas difíciles de observar. El Observatorio IceCube, completado en 2011, se extiende a lo largo de un kilómetro cúbico de hielo y es capaz de registrar los escasos eventos en que un neutrino colisiona con un núcleo atómico, generando destellos de luz detectables.
"Francis Halzen ha liderado un equipo internacional de investigadores e ingenieros que nos han proporcionado un instrumento fantástico. Su tenacidad y visión científica han allanado el camino hacia un nuevo tipo de astronomía", destacó Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física.
La investigación sobre neutrinos ofrece una ventana única hacia eventos cósmicos violentos que hasta ahora eran inalcanzables. Este avance permite a los científicos estudiar fenómenos desconocidos en el universo, lo que amplía nuestro entendimiento de las galaxias y los procesos que allí ocurren.
La búsqueda de fuentes de neutrinos naturales en el cosmos se inició de manera más seria después de que IceCube detectara particle de altísima energía en ocasiones muy raras. Los resultados de esta investigación continúan evolucionando, y el estudio de los neutrinos abre nuevas posibilidades en la astrofísica moderna.
Con información de lasexta.com

