Tocumbo, Michoacán. - Un operativo militar ejecutado la noche del 30 de agosto resultó en la muerte de Jesús N., conocido como “Chuchito Nini”, de 15 años, y Luis Enrique Barragán Chávez, apodado “R5”, líder del Cártel de Los Reyes. El enfrentamiento ocurrió en la ranchería Rodeo del Pinal, donde el Ejército y la Guardia Nacional respondieron a una agresión armada, asegurando fusiles y equipos tácticos.
La vida de “Chuchito Nini” fue documentada en su cuenta de Instagram, donde su imagen pasó de futbolista a figura del crimen organizado. Durante casi dos años, sus publicaciones mostraron una radical transformación, alternando entre fotografías de su faceta como deportista y su incursión en actividades delictivas. Fotos con armas y atuendos tácticos reflejaron su vinculación con el narcotráfico, además de que contaba con más de 4,000 seguidores.
Se le identificaba como lugarteniente de su tío “R5”, encargado de reclutar a otros jóvenes para el cártel. Su nombre apareció en narcomantas relacionadas con extorsiones en el estado y su proximidad con el líder criminal confirma su rol en la estructura delictiva. “R5”, capturado tras la caída de “Poncho La Quiringua”, era una pieza clave del Cártel de Los Reyes, bajo investigación en Estados Unidos por narcotráfico.
Tras el operativo, los familiares de ambos abatidos reclamaron los cuerpos en la Fiscalía de Michoacán. La madre de “Chuchito Nini” pidió el cuerpo de su hijo para su traslado, mientras que la pareja de “R5” solicitó la entrega del cadáver del líder criminal. Este trágico suceso revela la realidad del reclutamiento y la pérdida de vidas jóvenes en el contexto del narcotráfico en el país.
Con información de zetatijuana.com

