México, CDMX. - Checo Pérez demandó a su antiguo equipo de Fórmula 1, Force India, asegurando la protección de 400 empleos al poner en marcha un proceso de administración que permitió la reestructuración financiera de la escudería en 2018. En aquel momento, Force India enfrentaba deudas considerables y estaba al borde de la liquidación, situación que dejó a Pérez, entre otros, sin más de tres millones de libras en salario pendiente.
El piloto mexicano se convirtió en un actor clave al proponer la administración como solución para evitar la desaparición del equipo. Su enfoque no solo se centró en su propia situación financiera, sino también en la estabilidad laboral de los empleados que dependían de la escudería. “La única opción era que yo lo pusiera en administración para que llegara un comprador”, comentó Pérez en una entrevista.
El apoyo de Mercedes, proveedor de motores, y de BWT, patrocinador, fue crucial durante este proceso. Pérez enfatizó en la importancia de proteger a los trabajadores, ya que más de 400 personas se verían afectadas por un posible cierre del equipo.
Vijay Mallya, propietario de Force India, enfrentaba además problemas legales significativos, pues India buscaba su extradición por deudas relacionadas con su aerolínea Kingfisher. Este contexto complicaba aún más la situación financiera de la escudería, creando un ambiente de incertidumbre.
Actualmente, Force India ha encontrado un nuevo rumbo tras la administración, pero la historia de Checo Pérez resalta como un ejemplo de cómo un deportista pudo incidir en la preservación de empleos y la estabilidad de un equipo de alto rendimiento.
Con información de expansion.mx

