Ciudad de México, CDMX. - La calificadora HR Ratings ha disminuido la calificación soberana de México de BBB+ a BBB, situándose así peligrosamente cerca de perder el grado de inversión. Esta baja se fundamenta en cinco años consecutivos de déficits que superan el 4% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que plantea serias dudas sobre la estabilidad económica del país.
El impacto se extiende también a Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya calificación global ha caído automáticamente por su alta dependencia del respaldo fiscal del gobierno. Sin embargo, la empresa estatal reportó una reducción del 11.6% en su deuda en pesos durante el primer semestre de 2023, sugiriendo que algunas métricas muestran una tendencia positiva.
Los galardonados con el Premio Nobel de Economía, Robert Hall y Michael Woodford, han abordado los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica, subrayando que las expectativas de ingreso futuro son cruciales para el consumo familiar. Este enfoque recalca la necesidad de políticas fiscales y monetarias robustas, que actualmente son un reto en México, según HR Ratings.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público reporta actualmente una deuda pública neta del 51% del PIB, un nivel no visto desde 1983. Esta situación se agrava al observar que la proporción de trabajadores con ingresos de hasta un salario mínimo ha aumentado del 12% al 38% en la última década, lo que refleja una preocupante desigualdad económica.
Frente a este panorama, los gobiernos locales tienen el reto de incrementar sus capacidades recaudatorias. Históricamente, muchos prefieren depender de las asignaciones federales en lugar de optimizar sus ingresos a través del cobro de impuestos, como el predial. El camino hacia una mejora en la situación fiscal de México dependerá de fortalecer la recaudación en los tres niveles de gobierno.
Con información de pulsoslp.com.mx

