Ciudad de México, CDMX. - La Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó una alarmante reducción de la tasa global de fecundidad en México, que cayó de 1.9 en 2019 a 1.2 en 2024. Este nivel se asemeja al de países como Japón, Italia y Finlandia, y se sitúa por debajo del umbral de reemplazo poblacional, fijado en 2.1 hijos por mujer.
Chiapas se posiciona como la entidad con mayor fecundidad, alcanzando una tasa de 1.8, mientras que la Ciudad de México presenta la cifra más baja, con solo 0.8 hijos por mujer. Estas estadísticas indican que la fecundidad en el país ya se encuentra en niveles que anticipan una posible contracción de la población en el futuro.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha enfatizado la importancia de investigar las causas detrás de esta tendencia. Muchos analistas han alertado sobre las posibles repercusiones que la caída de la fecundidad puede tener en la economía, incluyendo la pérdida del bono demográfico y un futuro aumento en la carga de dependencia de la población.
Históricamente, episodios de ansiedad económica-demográfica han sido provocados por el temor al crecimiento desmedido de la población, como lo ilustran las teorías de Thomas Malthus y Paul R. Ehrlich. Sin embargo, en el contexto actual, algunos expertos sugieren que un crecimiento poblacional más lento podría también permitir mejoras en la calidad de vida y la economía.
Se espera que se tomen decisiones de política pública que aborden esta nueva realidad demográfica, fomentando un análisis sereno y proactivo para evitar catastrofismos.
Con información de elpais.com

