Buenos Aires, Argentina. - La reciente caída de figuras políticas de la derecha, incluyendo derrotas electorales y escándalos de corrupción, ha socavado la red de apoyo que respaldaba al presidente argentino Javier Milei. En apenas un mes, el panorama político se ha transformado drásticamente, afectando su proyección internacional.
La derrota de Flavio Bolsonaro en Brasil, quien fue superado por Lula da Silva, destaca como un revés significativo. Lula logró captar diez millones de votos más, alterando la percepción política en América Latina. Con Brasil y México en contra de las políticas mileístas, la influencia de la derecha se difumina considerablemente. Además, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu enfrenta una coalición opositora que lo podría destituir, lo que representa otro golpe para Milei, quien contaba con su respaldo.
A lo largo de semanas, las elecciones de medio término en Estados Unidos también resultaron desfavorables para sus aliados. Donald Trump fue derrotado en varios feudos republicanos, evidenciando el desgaste de la extrema derecha global. Esta situación plantea un desafío adicional a Milei, quien ahora ve amenazadas las posibilidades de obtener apoyos críticos para su gobierno.
Paraguay también se suma a esta dinámica, con la destitución de Santiago Peña en medio de un escándalo. Peña, considerado el "Golden boy" de la derecha latinoamericana, había sido un firme defensor de Milei. La caída de estos aliados posiciona a Milei en una situación compleja, donde las nociones de su apoyo y la viabilidad de su agenda se ven seriamente cuestionadas.
La incertidumbre financiera se intensifica, ya que la posible asistencia del gobierno de Estados Unidos se deteriora con un Congreso dividido. Gary Litman, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, subrayó que esto podría ralentizar decisiones cruciales para el futuro económico de Argentina.
Con información de analisisdigital.com.ar

