San Salvador, El Salvador. - El presidente Nayib Bukele ha consolidado un poder autoritario en El Salvador, utilizando Instagram como una herramienta central para legitimar su gobierno. Desde 2019, su administración ha debilitado instituciones, ampliado el estado de excepción y militarizado la vida pública, todo mientras mantiene niveles de aprobación popular que desafían a las críticas internacionales.
Esta popularidad de Bukele no solo se debe a la percepción de que la violencia ha disminuido, sino que se basa en su manejo del Instagram, donde presenta sus acciones como hazañas heroicas. La plataforma ha sido instrumental en crear una conexión emocional con la población, transformando decisiones administrativas en eventos épicos, que alimentan la narrativa de un país "salvado" por su liderazgo.
La estética de sus publicaciones, que incluye imágenes impactantes de operaciones policiales y soldados, contribuye a proyectar una imagen de eficiencia y modernidad. "La comunicación no reside solo en argumentos técnicos, sino en apelar a las emociones del público", afirma un especialista en comunicación política.
Sin embargo, observadores como Human Rights Watch han alertado sobre el riesgo que representa la prolongación del estado de excepción. Estas medidas, enmarcadas como respuestas a problemas de seguridad, son presentadas en Instagram con una estética que minimiza sus implicaciones autoritarias. La percepción de orden y control se convierte en un valor positivo entre los seguidores.
Aunque Bukele prometió romper con el pasado político de Honduras, su administración ha mostrado una evolución hacia un autoritarismo institucionalizado. El entorno político se ha visto afectado por cambios en el Legislativo y la Suprema Corte, así como por la continuada utilización del estado de excepción. Estas acciones pretenden consolidar su imagen como figura indispensable para el futuro del país.
A medida que se aproxima 2024, el gobierno de Bukele enfrenta una creciente presión internacional por sus políticas de seguridad y el respeto a los derechos humanos. La forma en que maneje su imagen en redes sociales será decisiva en la percepción pública y en su legitimidad política.
Con información de terra.com.br

