Brasilia, Brasil. - El gobierno brasileño convocó a Emilia Cortese, encargada de negocios de Argentina en Brasil, para aclarar el proceso de salida del senador Flávio Bolsonaro a Estados Unidos el 28 de octubre. La salida de Bolsonaro fue notable, ya que contaba con una prohibición judicial de salir del país y se ejecutó a través de Argentina.
El senador atravesó el puente internacional Tancredo Neves y, tras ingresar a Argentina, tomó un avión privado en Puerto Iguazú hacia la nación estadounidense, haciendo una escala en Guayaquil, Ecuador. Este traslado ha levantado interrogantes sobre la posible complicidad del gobierno argentino, dado que Bolsonaro contaba con una orden judicial que restringía su salida.
La Cancillería argentina, por su parte, manifestó que no hubo irregularidades y contradijo la afirmación de Brasil sobre una solicitud oficial de explicaciones. Ambas naciones presentan versiones encontradas sobre la naturaleza de la reunión y el motivo por el cual se citó a la encargada de negocios.
El 29 de octubre, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil exigió detalles sobre cómo se facilitó la salida de Bolsonaro, considerando la situación legal del senador. A medida que avanza la discusión, las tensiones diplomáticas entre Brasil y Argentina siguen en aumento, generando un clima de incertidumbre respecto a las relaciones bilaterales.
Con información de news.jkn.co.kr

