Mérida, Yucatán. - El Ayuntamiento de Mérida ha decidido no renovar ni expedir nuevas licencias de construcción para el gasoducto en la colonia San Damián, donde los habitantes han mostrado su descontento con el proyecto. Esta resolución se da tras el desistimiento de la empresa Engie, que había manifestado su intención de continuar con la obra en esta zona.
El conflicto se ha centrado en las calles 13 y 11A, donde se colocaron casi dos kilómetros de tubería. Los vecinos expresaron su preocupación debido a que las excavaciones estaban muy cerca de sus viviendas y de escuelas. Además, acusaron a Engie de desviar la obra de la avenida 7, la ruta autorizada inicialmente, hacia calles residenciales sin consentimiento comunitario.
La información fue revelada en un foro de participación pública ambiental impulsado por la Dirección de Desarrollo Urbano, en cumplimiento de una resolución judicial solicitada por el colectivo Defensores de San Damián. Durante la reunión, más de 20 vecinos reiteraron su rechazo al gasoducto y exigieron más información sobre los posibles impactos y riesgos de la infraestructura.
El Ayuntamiento se comprometió a realizar una visita para revisar el tramo de tuberías ya instalado y establecer si corresponde retirarlas. Hasta el momento, no hay una decisión tomada sobre la extracción; primero se debe conocer la extensión y ubicación de las tuberías.
El conflicto legal en torno al gasoducto inició en 2021, cuando los vecinos interpusieron un juicio contra las autoridades por los permisos otorgados para la instalación cercana a sus hogares. En mayo de 2022, un tribunal ordenó suspender las obras, y un fallo posterior del Juzgado Segundo de Distrito reconoció violaciones al derecho de información de la comunidad.
Los representantes de Defensores de San Damián reiteraron que cualquier expansión de infraestructura de gas debe contar con información clara sobre su impacto y garantizar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.
Con información de poresto.com

