Ciudad de México, CDMX. - El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento del 0.6% en agosto, superando las expectativas del mercado e impulsando la inflación anual a 4.1%. De acuerdo con el gobierno, este aumento se debe principalmente a la alza en los precios de combustibles ocasionada por el conflicto en Medio Oriente y los sistemas frontales que han afectado diversas regiones del país.
El ministro de Hacienda, Daniel Mas, señaló que estos factores son ajenos a la política económica del país, aunque reconoció su impacto en las familias. En particular, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas, que representan la mayor parte de la canasta básica, mostraron incrementos. En esta categoría, nueve de quince grupos reportaron aumentos en agosto, siendo las carnes las más afectadas, con un alza del 2.7%, mientras que hortalizas, legumbres y tubérculos aumentaron un 5.5%.
El funcionario mencionó que "subieron hortalizas principalmente papas, zanahorias, lechugas, que era esperable dado los temporales que hubo". También destacó que la carne tuvo un incremento debido al cierre de la frontera, que duró 35 días, afectando la importación de productos cárnicos.
La inflación subyacente, que mide los precios excluyendo alimentos y energéticos volátiles, avanzó solo un 0.1%, lo que el gobierno considera una señal positiva. "Será importante monitorear si estos aumentos puntuales comienzan a trasladarse a otros precios de la economía", agregó Mas.
Por otro lado, el ministro Jorge Quiroz abordó la preocupación por el aumento del diésel, que ha tenido un incremento más acelerado que el de las bencinas. Este desbalance es resultado de la alta demanda global y la destrucción de infraestructura en zonas de conflicto. Quiroz expresó confianza en que la situación mejorará hacia fin de año, minimizando riesgos de estanflación en la economía chilena.
Con información de latercera.com

