Ciudad de México. - La Auditoría Superior de la Federación (ASF) comenzará una revisión exhaustiva de las contrataciones del Instituto Nacional Electoral (INE) desde el año 2000 tras detectar “irregularidades históricas” en el manejo del gasto público. Este análisis se lleva a cabo en respuesta a las denuncias sobre posibles conflictos de interés en las licitaciones para la adquisición de material electoral.
La ASF ha señalado que el objetivo de esta auditoría integral es identificar patrones de contratación y concentraciones de proveedores a lo largo de los años. La atención se centra en el ejercicio del gasto que incluye al entonces Instituto Federal Electoral (IFE) y a todos los organismos públicos locales electorales (Oples). Esta evaluación ha sido requerida por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha insistido en la necesidad de examinar las prácticas del INE desde 2014, periodo en el que Lorenzo Córdova se encontraba al frente de la institución.
En medio de un clima de tensión política, la ASF responde a solicitudes para investigar las relaciones entre la administración electoral y las empresas que suministran material electoral. Claudia Sheinbaum denunció que desde la creación del IFE, al menos cinco empresas han dominado la producción de este material, sin que se implementaran medidas correctivas efectivas.
Por su parte, la presidenta provisional del INE, Blanca Cruz García, informó recientemente que el organismo también presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por una presunta red de corrupción vinculada a Guadalupe Taddei. “Todos los consejeros han acordado que sus equipos jurídicos trabajen para presentar la denuncia correspondiente”, señaló Cruz García. El INE está revisando todos sus contratos, incluidos los que superan los mil millones de pesos, para deslindar responsabilidades.
Con información de elfinanciero.com.mx

