Chilpancingo, Guerrero. - A dos años del asesinato de Alejandro Arcos Catalán, alcalde de Chilpancingo, solo se ha logrado la detención del capitán de Justicia Militar retirado, Germán Reyes Reyes. Este permanece encarcelado sin juicio ni sentencia desde su arresto el 12 de noviembre de 2024, acusado por la Fiscalía de Guerrero de ordenar el homicidio del edil.
La fiscalía alega que Arcos se negó a entregar puestos administrativos a la organización criminal conocida como Los Ardillos. La jueza Yolanda Mora Silva vinculó a Reyes a proceso el 18 de noviembre, pero su juicio ha estado suspendido a casi dos años de los hechos. En la audiencia inicial, la fiscalía presentó cuatro pruebas en su contra, entre ellas el testimonio de un comerciante secuestrado que escuchó a un miembro de Los Ardillos acusar a Reyes de ser el autor intelectual del asesinato.
Alejandro Arcos asumió la alcaldía solo seis días antes de su muerte, ocurrida el 6 de octubre de 2024, cuando fue emboscado mientras entregaba ayuda a damnificados del huracán John en Tepechicotlán. Su cuerpo, encontrado más tarde, fue decapitado y dejado frente a un hotel en Chilpancingo.
Desde entonces, la violencia no ha cesado en la entidad. Los Ardillos han continuado operando sin tregua, responsables de múltiples masacres y desapariciones, incluso de pobladores en la comunidad de Chautipan. En los últimos meses, se ha reportado la muerte del subsecretario de Política Social, Hossein Nabor Guillén, así como ataques armados en distintas comunidades.
Las autoridades han intensificado sus operativos, sin embargo, la criminalidad se mantiene latente en la región. La situación exige respuestas inmediatas, tanto en el ámbito judicial como en la seguridad pública.
Con información de eluniversal.com.mx

