Morelia, Michoacán. - A un año del asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, su viuda, Amelie Navarro Lepez, exige justicia integral, mientras la lucha por condiciones dignas en el campo sigue vigente. La solicitud se expone en el contexto de demandas de seguridad y precios justos para los productores citrícolas de Tierra Caliente.
Durante una misa conmemorativa por el aniversario luctuoso de Bravo, Navarro Lepez subrayó la responsabilidad de las autoridades en el esclarecimiento del homicidio. “Justicia, yo siempre voy a exigir. Se los he dicho desde un principio, justicia integral”, declaró, reconociendo que ninguna resolución compensará la pérdida de su esposo.
Bravo Manríquez, líder de la organización citrícola del Valle de Apatzingán, defendía los derechos de los productores del sector, abogando por mejores precios y condiciones laborales. La viuda cuestionó: “¿Qué de malo tiene exigir precios justos y condiciones dignas para el campo? ¿Qué de malo tiene exigir paz para la sociedad?”.
El crimen de Bravo ocurrió en un ambiente de hostigamiento del crimen organizado en la región. Aunque las autoridades han reportado detenciones en relación con el caso, Navarro Lepez insistió en que la lucha por justicia debe continuar, exigiendo a las instituciones información sobre el avance de las investigaciones.
Al ser interrogada sobre si la situación ha mejorado para los productores, remarcó que corresponde a los periodistas seguir esa problemática. En su declaración, Navarro Lepez también puso el foco en la necesidad de que los productores puedan trabajar y comercializar sus cosechas sin temor a perder la vida, un derecho que considera fundamental.
Con información de quadratin.com.mx

