Xalapa, Veracruz. – Más de dos meses después del derrame de petróleo de Pemex en el Golfo de México, la pesca está semiparalizada. Miles de pescadores temen quedar fuera de los apoyos anunciados para compensar sus pérdidas, lo que agrava su situación económica.
Los pescadores en comunidades como Tamiahua, Pueblo Viejo y Agua Dulce han organizado protestas. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, muchos de ellos no están en los padrones oficiales de apoyo. Se estima que solo 100 pescadores accederán a subsidios, mientras que más de 2,000 trabajadores no registrados podrían ser excluidos.
La Red del Corredor Arrecifal reporta 113 sitios afectados a lo largo de más de mil kilómetros de litoral desde Paraíso, Tabasco, hasta Matamoros, Tamaulipas. Las manchas de hidrocarburos continúan apareciendo en las playas, dificultando la normalización de la actividad pesquera.
Alberto Ramírez, representante de pescadores libres en Pajapan, indica que la prohibición de pesca en la Laguna del Ostión, el área más afectada, ha dejado a la comunidad sin medios de subsistencia. Muchos pescadores han debido buscar empleo en otros sectores, situando su economía aún en mayor precariedad.
Los pescadores independientes han reclamado apoyo de la Defensoría Pública federal, solicitando la realización de un censo que incluya a los trabajadores no registrados. Sin embargo, lamentan la falta de respuesta de las autoridades, lo que ha exacerbado el impacto del derrame en sus vidas y medios de vida.


