SpaceX llevó a cabo con éxito el lanzamiento de su nave Starship V3 desde su centro de operaciones en el sur de Texas. Este evento, realizado el pasado viernes, se llevó a cabo después de que un intento previo fuera anulado debido a inconvenientes técnicos un día antes. La misión es un hito significativo en el ambicioso programa de SpaceX, que busca desarrollar tecnología para futuras afirmaciones en la Luna y Marte.
El lanzamiento se destacó como el primer vuelo de prueba de la nave más grande y poderosa construida por SpaceX. El plan establecía que el sistema retornaría a su base aproximadamente una hora tras el despegue, lo que permite evaluar la capacidad de reutilización de la nave. Este éxito, luego de la cancelación previa, muestra la resiliencia de los equipos técnicos de la compañía.
Poco después del despegue, el propulsor Super Heavy se separó de la nave, comenzando un descenso controlado hacia la zona de recuperación designada. Este procedimiento incluía la posibilidad de captura o un amerizaje en el Golfo de México, dependiendo del desarrollo de los eventos. Mientras tanto, la Starship continuó su ascenso, alcanzando su punto máximo antes de iniciar la fase de reingreso a la atmósfera.
Durante el retorno, la nave probó su escudo térmico, un aspecto crucial para validar su resistencia en condiciones extremas. Se preveía que la misión finalizara con un amerizaje controlado en el océano, lo que es esencial para los objetivos de reutilización de SpaceX.
Esta prueba ocurre en un contexto crítico para la industria espacial civil, con la NASA observando de cerca este programa, ya que requiere la versión Block 3 de la nave para enviar astronautas a la superficie lunar en la misión Artemis.
Con información de municipiospuebla.mx

