El avance en la automatización ha dado un giro interesante con la reciente demostración de robots de Figure AI. Estos dispositivos, en lugar de realizar acrobacias llamativas, se han dedicado a una tarea más mundana: clasificar paquetes en una cinta transportadora. Este proceso, que duró ocho horas, ha captado la atención de internautas debido a su naturaleza repetitiva pero eficaz.
La prueba se centró en la autonomía de los robots para identificar códigos de barras y manipular los paquetes sin intervención humana. Utilizando el sistema Helix-02, los robots trabajaron durante toda la jornada clasificando más de 30,000 paquetes, lo que demuestra un potencial significativo para el manejo de logística en entornos controlados.
A lo largo de la prueba, los espectadores se sintieron atraídos por la curiosidad de observar a los robots, a quienes apodaron con nombres como Bob y Frank. La transmisión se volvió viral, acumulando millones de vistas. La compañía enfatiza que este enfoque resalta la eficiencia y resistencia operativa de los dispositivos, contrastando con la idea de robots realizando tareas impresionantes.
Sin embargo, la competencia entre un humano y un robot también arrojó datos fascinantes. Aimé Gérard, un becario de Figure AI, superó al robot en una tarea de clasificación. El humano clasificó 12,924 paquetes en comparación con 12,732 logrados por el robot, aunque ambos mantuvieron una velocidad comparable. Este resultado resalta el estado actual de la tecnología y las capacidades que aún deben ser perfeccionadas.
A pesar de los avances, persisten dudas sobre la aplicación real de estos robots en centros logísticos complejos. La capacidad de adaptación en entornos dinámicos y la gestión de imprevistos son desafíos que todavía deben ser abordados. La carrera por unos humanoides útiles está en marcha y se centra en la durabilidad y la eficiencia ante la monotonía de tareas repetitivas.
Con información de as.com

