Ciudad de México. – Minh Le, uno de los cerebros detrás del icónico videojuego de disparos Counter-Strike, ha confesado que su decisión de dejar Valve, la empresa desarrolladora, le costó millones de dólares. Le creía que el futuro del juego residía en una reinvención profunda, no solo en una actualización gráfica, una visión que lo llevó a separarse de la compañía y forjar su propio camino en la industria del desarrollo de videojuegos.
En una reciente entrevista, Le, conocido también como ‘Gooseman’, reconoció que su salida de Valve en busca de un cambio radical para Counter-Strike fue la peor decisión financiera de su vida. El creador aspiraba a desarrollar un juego completamente nuevo, aludiendo a que la compañía de Gabe Newell solo buscaba mejorar la estética visual. A pesar de las ganancias económicas que sus excolegas han obtenido al permanecer en Valve, Le afirma que la experiencia adquirida y las oportunidades de explorar otros proyectos han sido invaluables.
Tras su partida, Le ha participado en títulos notables como Black Desert y Rust, y actualmente se encuentra inmerso en Alpha Response, un nuevo FPS táctico. Subraya que esta independencia le ha permitido crecer profesionalmente y establecer conexiones significativas dentro de la industria, experiencias que considera de gran valor personal.
El legado de Counter-Strike, a pesar de la salida de Le, ha continuado su evolución con hitos importantes como la consolidación del mercado de elementos cosméticos y la escena competitiva de CS:GO, así como la reciente transición a Counter-Strike 2 con su motor gráfico actualizado y mecánicas innovadoras. El juego, que ha mantenido su esencia a lo largo de los años, ha sido replicado por otros títulos exitosos como Valorant y Rainbow Six Siege.
