Matamoros, Tamaulipas. - La empresa Vitol, uno de los principales comerciantes de materias primas a nivel mundial, está gestionando permisos para operar su terminal de almacenamiento de combustible Río Bravo, la cual fue construida hace seis años en el norte del país y ha permanecido sin operar hasta la fecha. Este movimiento busca consolidar su presencia en el mercado mexicano tras un escándalo de sobornos que dañó su imagen.
La compañía, con sede en Ginebra, ha estado en conversaciones con varios proveedores de servicios, necesitando contratos de pruebas y certificación antes de solicitar los permisos correspondientes a la Secretaría de Energía. Estas acciones son parte integral de su estrategia para reintegrarse a un entorno competitivo, marcado por la escasez de infraestructura energética agravada por la inestabilidad en el Medio Oriente.
Si Vitol logra activar la terminal, se unirá a un selecto grupo de empresas extranjeras autorizadas a operar en el sector energético mexicano, que históricamente ha estado dominado por la petrolera estatal Pemex. La terminal, ubicada en la frontera con Estados Unidos, cuenta con capacidad para almacenar hasta 270 mil barriles de gasolina y diésel, y está diseñada para recibir combustible a través de un ducto que conecta con Brownsville, Texas.
Vitol ha tenido un complicado historial en el país, habiendo admitido sobornos en diversas ocasiones, lo que llevó a Pemex a suspender sus relaciones comerciales con la empresa en 2021. Este trasfondo plantea interrogantes sobre su futura operación en México y cómo su entrada podría afectar el balance del mercado de combustibles.
A medida que Vitol avanza en sus planes, el sector observa detenidamente el desenlace de esta situación, así como el impacto que podría tener en la competitividad del sector energético en México.
Con información de milenio.com

