La tensión entre Nuevo León y Nuevo Laredo sigue en aumento debido a una estrategia de desinformación promovida por algunos medios y sectores neoleoneses. Estos han enfatizado la vulnerabilidad de la ruta hacia Nuevo Laredo, sugiriendo que las vías alternativas son más seguras y rápidas. Sin embargo, esta narrativa podría estar motivada por intereses económicos que buscan desviar el flujo comercial.
En diversos medios, como Milenio Monterrey y El Norte, se han divulgado informes que resaltan incidentes en la carretera de Tamaulipas, mientras se minimizan las fallas operativas en el área metropolitana de Monterrey. Tal cobertura mediática refuerza la idea de que Nuevo Laredo es un lugar peligroso para los usuarios, incrementando la presión sobre la localidad.
El contexto de esta situación no es nuevo; ha sido materia de controversia durante años. La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas ha manifestado su preocupación por el daño a la imagen de Nuevo Laredo. Ha afirmado que estos esfuerzos informativos están diseñados para menoscabar la reputación de la ciudad y que provienen de actores con intenciones de doble cobro en las tasas fronterizas.
El sector empresarial también ha cuestionado estas prácticas, considerándolas una forma de sabotaje. Juan Eliud Ciénega Jurado, ex presidente de la Canaco de Nuevo Laredo, subrayó la necesidad de unidad frente a estas campañas de desprestigio, enfatizando la importancia de ambos municipios como socios comerciales.
El tratamiento informativo de incidentes en la región ha sido señalado como engañoso. Analistas advierten sobre la confusión generada al etiquetar eventos delictivos o accidentes lejanos como "Carretera a Laredo". Esto, argumentan, distorsiona la realidad y afecta la competitividad del puerto terrestre, favoreciendo así a la región neoleonesa.
Con información de elmanana.com.mx

