Diecinueve mexicanos, entre ellos tres menores no acompañados, fueron arrestados por la Patrulla Fronteriza mientras intentaban cruzar a Estados Unidos a través de un sistema de drenaje en San Diego. La detención ocurrió el 4 de mayo a las 10:40 de la noche, gracias a la videovigilancia remota que monitorea la zona.
Entre los detenidos se encontraban Raudel Carrillo Padilla, de 35 años, e Iván Carrillo Padilla, de 31. Ambos hacían parte de un grupo previamente deportado y cuentan con antecedentes penales por delitos relacionados con drogas en California. Están implicados en condenas desde 2017 por posesión e intento de venta de metanfetaminas.
Justin De La Torre, jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector San Diego, destacó que estos intentos de cruce representan no solo un riesgo significativo, sino que suelen involucrar a individuos con antecedentes delictivos que pueden amenazar la seguridad pública. Las personas detenidas fueron llevadas a la Estación Chula Vista para su procesamiento y posibles cargos por violaciones migratorias.
Intentar cruzar la frontera de forma ilegal acarrea varias consecuencias. La multa económica por este delito puede alcanzar los cinco mil dólares, equivalente a aproximadamente 100 mil pesos mexicanos. Además, quienes son sorprendidos enfrentan una deportación inmediata y una prohibición de entrada por cinco a diez años si intentan ingresar nuevamente al país. En casos de reincidencia, las implicaciones legales son aún más severas, pues se considera un delito grave.
Con la intención de disuadir estos intentos peligrosos, las autoridades migratorias continúan reforzando la vigilancia en áreas fronterizas. Esto pone de manifiesto la creciente complejidad del tema migratorio y sus repercusiones legales.
Con información de milenio.com

