La detención se produjo tras la liberación de 47 policías municipales que se habían sometido a controles de confianza. Durante las declaraciones de tres agentes que permanecieron detenidos, surgieron elementos que habrían sido clave para la orden de aprehensión contra el edil.
Cruz Díaz, quien llegó al poder en 2021 bajo las siglas de Morena y fue reelegido en 2024, enfrenta acusaciones graves que van más allá del ejercicio indebido de funciones. La investigación sobre su posible conexión con actividades ilícitas añade una capa de complejidad y preocupación en una región ya afectada por la inseguridad.
La Fiscalía detalló que las indagaciones contra el alcalde se basan en una acumulación de irregularidades detectadas durante su gestión, incluyendo el desvío de recursos públicos, lo que impacta directamente en la calidad de los servicios básicos y el desarrollo del municipio. La malversación de fondos, según las autoridades, deja un rastro rastreable a través de contratos, transferencias y auditorías.
Tras su arresto, Ernesto Cruz Díaz fue trasladado a un centro penitenciario. Un juez de control determinará en las próximas horas si será vinculado a proceso, lo que podría derivar en un juicio y una posible condena. La Fiscalía busca enviar un mensaje contundente sobre la aplicación de la ley, incluso para funcionarios con respaldo político.
La detención del alcalde genera un vacío de poder en Cintalapa, municipio cuya administración ahora deberá ser cubierta por designación del Congreso de Chiapas. Morena, el partido bajo cuyas siglas gobernaba Cruz Díaz, enfrenta un desafío en su imagen pública en el estado.
La noticia ha causado conmoción entre los habitantes de Cintalapa, quienes expresan sentimientos encontrados que van desde la confirmación de sospechas hasta la decepción por lo que consideran una traición a las promesas de seguridad. La ciudadanía demanda una limpieza real y teme las repercusiones que el desmantelamiento de redes delictivas pueda acarrear.
