Maribel Teigell, una enfermera dedicada con más de 40 años de experiencia en la Sanidad Pública, ha dejado una huella profunda en la atención médica. Su trayectoria se destaca por su participación en la creación del hospital de Leganés, donde estableció un vínculo personal y profesional con el Doctor Montes, con quien también enfrentó juntos una denuncia anónima que los acusaba ilícitamente de prácticas médicas inapropiadas.
Tras superar este desafío, Maribel se unió a la Asociación Derecho a Morir Dignamente, donde aporta su visión y experiencia. En su papel en la junta directiva, se enfoca en educar al público sobre el testamento vital y la importancia de elegir cómo y cuándo quieren despedirse en sus últimos momentos. Su compromiso con esta causa refleja su enfoque humanista ante la vida y la muerte.
La historia de Maribel se torna aún más conmovedora al hablar de su infancia. Su madre se quedó sola con cinco niños tras separarse de su padre, Luis Teigell, un médico con vínculos ideológicos distantes a los de su hija. A pesar de trabajar en el mismo hospital, la relación entre ellos fue tensa, marcada por sus diferencias en pensamiento político y personal.
Paradójicamente, mientras su padre se vanagloriaba de haber atendido al dictador Francisco Franco en su ocaso, Maribel se siente honrada de haber cuidado a Dolores Ibárruri, conocida como La Pasionaria, un ícono del comunismo. Este contraste en su vida ilustra no solo la complejidad de las relaciones familiares, sino también la evolución del pensamiento de Maribel a medida que se alejó de sus raíces y abrazó causas que resonaban con su ética.
Con una trayectoria llena de retos y triunfos, Maribel Teigell continúa inspirando a otros en su lucha por los derechos de los pacientes y la dignidad en el final de la vida. Su trabajo es testimonio de cómo la vocación y la pasión pueden transformar la vida de un individuo y la de aquellos a su alrededor.
Con información de cadenaser.com

