En Singapur, un grupo de adultos de entre 50 y 70 años se reúne semanalmente en espacios al aire libre para practicar parkour. A diferencia de lo que sugiere esta disciplina, que a menudo se asocia con acrobacias juveniles, las sesiones se enfocan en desarrollar habilidades prácticas, como el equilibrio, la superación de obstáculos y el aprender a caer de manera segura. Fisioterapeutas apoyan esta iniciativa argumentando que contribuye a mejorar la fuerza muscular y disminuir el miedo a las caídas, un factor crítico para la salud en la tercera edad.
En una radiante mañana, nueve participantes calentaban en un complejo residencial. El grupo se preparaba para una hora y media de ejercicios, saltando bordillos y trepando muros más pequeños con notable agilidad. La energía era palpable, con vítores y aplausos resonando en el aire, y un ambiente de camaradería entre aquellos que practican parkour, algunos desde hace años y otros apenas iniciando su aventura.
Datos clave
- Quién: Adultos de 50 a 70 años
- Qué: Práctica de parkour adaptado
- Dónde: Espacios públicos en Singapur
- Cuándo: Sesiones semanales
El responsable de estas clases es Tan See Boon, fundador de Movement.sg, quien imparte entrenamiento en diversos puntos de la ciudad. Su enfoque no está en las acrobacias espectaculares, sino en enseñar a sus alumnos a lidiar con los obstáculos de la vida cotidiana, recuperar el equilibrio y aprender a protegerse en caso de caídas. La historia de una mujer de 64 años que comenzó a practicar para mejorar su equilibrio ha resonado en los medios de comunicación y ha generado un gran interés entre personas mayores.
¿Qué beneficios ofrece el parkour a los mayores?
El parkour no solo brinda ventajas físicas. Mejorar la movilidad, la fuerza y la confianza es vital para los participantes, quienes evitan accidentes y se sienten más seguros en su entorno. Graduados como Sarah Wang y Lin Yingying comparten su experiencia al notar cambios en su condición física y en su capacidad para realizar actividades cotidianas sin problemas.
¿Cuáles son las precauciones a tener en cuenta?
Aunque los beneficios son considerables, existen riesgos asociados, sobre todo para quienes padecen condiciones como osteoporosis. Sean Soe, profesor en la Universidad Tecnológica de Singapur, enfatiza la importancia de un chequeo médico previo a cualquier programa de ejercicios. Tan adapta cada sesión según las capacidades individuales de los participantes, asegurando una práctica segura y accesible para todos.
Las clases de 90 minutos tienen un costo de 35 dólares singapurenses y se realizan con grupos reducidos. A pesar de haber disminuido sus ingresos desde que operaba una gran escuela de parkour, Tan disfruta de la libertad de este proyecto social, que fomenta el espíritu de perseverancia entre sus alumnos.
Con información de larazon.es

