Doña Hermelinda Cuevas, de 85 años, recuperó su capacidad para caminar después de ser desahuciada por nueve médicos en la Ciudad de México. La mujer, comerciante durante más de seis décadas, había perdido la movilidad de sus brazos y piernas tras sufrir múltiples caídas.
Su familia se negó a aceptar la sentencia de una enfermedad degenerativa y buscó una segunda opinión. Finalmente, encontró la esperanza en los neurocirujanos Alan y Roy Ferrufino, reconocidos como los “Hermanos Cerebro”, quienes diagnosticaron una mielopatía cervical provocada por hernias de disco, en lugar de un padecimiento irreparable.
Datos clave
- Paciente: Doña Hermelinda Cuevas
- Edad: 85 años
- Diagnóstico: Mielopatía cervical por hernias de disco
- Procedimiento: Cirugía de alta precisión de cinco horas
- Resultados: Recuperación inmediata de movilidad
La mielopatía cervical afecta el canal espinal, donde se encuentra la médula, dificultando la transmisión de señales del cerebro a las extremidades. Durante la cirugía, los hermanos Ferrufino eliminaron los discos dañados, aliviando la presión sobre la médula espinal, que había disminuido considerablemente en grosor.
Tras la cirugía, la recuperación de Hermelinda fue sorprendente. Su hija, Laura Sánchez, relató con alegría que su madre comenzó a mover manos y pies prácticamente de inmediato. "Es un milagro, algo mágico. Sus dolores desaparecieron", comentó, reflejando la emoción de haber presenciado este asombroso retorno a la vida.
¿Cuál fue el papel de la cirugía en su recuperación?
La intervención que realizaron los neurocirujanos se enfocó en rescatar las fibras nerviosas que aún estaban en funcionamiento. Al liberar las compresiones en la zona cervical, lograron restaurar la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, lo que permitió a Hermelinda recuperar su movilidad y autonomía.
¿Qué significa esta historia para otros pacientes?
La experiencia de Doña Hermelinda es un testimonio del potencial de la medicina moderna y la importancia de buscar segundas opiniones ante diagnósticos difíciles. Su recuperación no solo le ha devuelto la movilidad, sino que también ofrece esperanza a quienes enfrentan condiciones similares.
La familia de Hermelinda ahora celebra su nueva oportunidad en la vida, recordando la importancia de la perseverancia y la búsqueda de tratamiento adecuado ante diagnósticos desalentadores.
Con información de tvazteca.com

