Ciudad Victoria, Tamaulipas. – Alrededor de mil 600 personas viviendo con VIH en Tamaulipas, atendidas en el IMSS y el ISSSTE, enfrentan un riesgo inminente para su salud debido al desabasto de medicamentos antirretrovirales esenciales. Organizaciones civiles han lanzado una alerta ante la posibilidad de interrupciones en los tratamientos, lo que podría acarrear consecuencias graves e irreversibles.
La problemática se concentra en unidades médicas del IMSS en Ciudad Madero y del ISSSTE en Tampico, donde pacientes fueron informados que no recibirán su medicamento durante el mes en curso. Se presume que la falta de inventario se debe a una compra no realizada a tiempo, lo que genera incertidumbre en quienes dependen de un tratamiento continuo para controlar el virus.
Ana Karen López Quintanilla, presidenta de la Asociación Tamaulipas Diversidad VIHda Trans, señaló que el riesgo mayor se asocia al fármaco Novato, un medicamento reciente que sustituyó esquemas previos. “El tratamiento no puede esperar a que se resuelvan los trámites administrativos. Aquí se está hablando de vidas”, enfatizó la activista, al subrayar que la suspensión del suministro acelera el deterioro de la salud de los pacientes.
Especialistas y organizaciones coinciden en que la interrupción del tratamiento eleva la carga viral, incrementa el riesgo de resistencia a los medicamentos, debilita el sistema inmunológico y aumenta la probabilidad de infecciones oportunistas, comprometiendo seriamente la calidad de vida de los afectados.
López Quintanilla explicó que la adquisición de antirretrovirales debe planearse con meses de anticipación para evitar vacíos, especialmente al inicio del año fiscal, periodo que históricamente presenta mayores problemas de abasto en el sector salud público. La falta de previsión administrativa evidencia deficiencias estructurales en la gestión de medicamentos de alto impacto.
Adquirir el medicamento por cuenta propia no es una opción viable para la mayoría, dado que el costo mensual del Novato ronda los 8 mil pesos, una cantidad inalcanzable para personas en situación de precariedad laboral y exclusión social, lo que profundiza las desigualdades.
La Asociación Tamaulipas Diversidad VIHda Trans exhortó a los afectados a presentar quejas ante la Comisión de Derechos Humanos para documentar los casos y presionar a las autoridades a restituir el acceso al tratamiento, que forma parte del derecho constitucional a la protección de la salud.
Más allá del impacto clínico, el desabasto genera angustia, estrés y temor, afectando la confianza en las instituciones públicas y reforzando el estigma asociado al VIH. La situación en Tamaulipas evidencia la urgencia de garantizar un abasto continuo y oportuno de antirretrovirales, pues la interrupción de tratamientos es una amenaza directa a la vida y dignidad de cientos de personas.
