Ciudad de México. – Durante el año 2025, la Secretaría de Salud federal reportó que los casos de depresión en mujeres en México superaron en más del 300% a los registrados en hombres. Los especialistas apuntan a una compleja red de factores, incluyendo la sobrecarga laboral y doméstica, así como los mandatos de género, como posibles causas de esta disparidad.
El boletín de vigilancia epidemiológica detalla que el año pasado se observó un incremento general en la incidencia de depresión en comparación con 2024. Mientras que en 2024 se contabilizaron seis mil 345 casos, en 2025 la cifra ascendió a seis mil 737, de los cuales cinco mil 183 correspondieron a mujeres y mil 554 a hombres.
La psicóloga Carmen Estela Hernández Vidrios explicó que la sobrecarga de responsabilidades, tanto en el hogar como en el trabajo, la crianza de los hijos y la exigencia social de cumplir en múltiples facetas de la vida, junto con aspectos psicosociales y biológicos, contribuyen a la mayor prevalencia de depresión en el sector femenino. Señaló que estos factores, sumados a los cambios hormonales que experimentan mujeres en distintas etapas de su vida, desde la adolescencia hasta la menopausia, pueden desencadenar o agravar cuadros depresivos.
Hernández Vidrios enfatizó la importancia de reconocer estas situaciones y ofrecer un espacio de escucha y apoyo, ya que muchas mujeres no se sienten cómodas para expresar sus sentimientos, incluso con sus familias. Recomienda preguntar directamente qué necesitan y cómo se les puede ayudar, además de canalizarlas con profesionales de la salud mental como psicoterapeutas y psiquiatras.
Por su parte, Humberto Flores Dorantes, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Xalapa, sugirió que los mandatos de género, que asocian la emocionalidad con las mujeres y la represión de emociones con los hombres, también influyen en la forma en que se manifiesta y se reporta la depresión. Mientras que las mujeres pueden expresar su malestar de manera más abierta, la depresión en hombres puede manifestarse a través de la ira, la violencia o el consumo de sustancias, a menudo sin ser identificada como depresión.
Flores Dorantes recordó que la depresión es multifactorial y puede requerir atención especializada, farmacológica o psicológica, e incluso estar relacionada con el consumo de sustancias. Subrayó que la depresión no se limita a la tristeza, pudiendo presentarse como enojo, irritabilidad o problemas de sueño. Finalizó haciendo hincapié en la necesidad de normalizar la búsqueda de ayuda profesional y de crear ambientes de apoyo que no minimicen la experiencia de quienes sufren esta condición.
