Nacional

7.3.2025

México negocia para evitar aranceles de EE.UU. al acero y aluminio

Gobierno mexicano busca acuerdo antes del 12 de marzo sobre medidas comerciales.

Por: Redacción.

México continúa en intensas negociaciones con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles al acero y aluminio mexicanos, programados para entrar en vigor el próximo 12 de marzo. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó durante la conferencia matutina en Palacio Nacional que estas medidas comerciales "no se justifican", destacando que México importa más productos de este tipo desde Estados Unidos que viceversa.

"Tenemos que llegar a un acuerdo sobre acero y aluminio. México importa más que lo que importa Estados Unidos de México. Estamos en esa discusión porque no se justifica que haya una tarifa sobre el acero y el aluminio", explicó Ebrard con claridad.

Este proceso negociador ocurre después del reciente acuerdo entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario estadounidense Donald Trump, que logró aplazar por un mes la imposición de aranceles a la mayoría de productos mexicanos y canadienses en el marco del T-MEC, extendiendo el plazo hasta el 2 de abril.

El funcionario mexicano precisó que será el 12 de marzo cuando se dará a conocer el avance en las conversaciones sobre las tarifas a ambos metales. Según sus declaraciones, la orden ejecutiva de Trump protege aproximadamente al 90% de los productos que México exporta a Estados Unidos.

"La mayor parte del comercio de México con Estados Unidos queda cubierta con el acuerdo de ayer de que no haya tarifa por razones de que cumplen con el tratado. El 12 de marzo tenemos lo del acero y aluminio, estamos negociando eso", detalló el titular de Economía.

El gobierno mexicano ahora trabaja con las empresas que no cumplen con las normas establecidas por Estados Unidos para evitarles la imposición de aranceles. Ebrard señaló que están colaborando "principalmente con la industria automotriz y otras industrias relacionadas" para resolver esta situación.

De acuerdo con el anuncio de Trump, los aranceles sobre el acero y el aluminio para las importaciones tendrán una tasa general del 25%. Sin embargo, para México y Canadá la tasa aumentaría al 50%, ya que se sumaría a la tarifa previamente establecida para todas las importaciones provenientes de estos países.

El secretario Ebrard explicó que, para el 2 de abril, la administración Trump ha solicitado un diagnóstico país por país del comercio exterior estadounidense, tras el cual presentará las medidas arancelarias recomendadas.

"Probablemente, vamos a ver muchas nuevas decisiones que va a tomar el Gobierno de Estados Unidos", advirtió.

Las negociaciones continuarán la próxima semana con reuniones programadas con el equipo de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

"Vamos a tener reuniones para tener claro qué es lo que se propone y hacia dónde vamos. Esto lo vamos ir aclarando en estos días", comentó Ebrard.

El funcionario destacó que la presidenta Sheinbaum mantiene un seguimiento diario de las negociaciones y proporciona orientación constante sobre los pasos a seguir.

"La presidenta lleva el seguimiento de esto, pues a diario nos va indicando hacia dónde caminar y se va a ir informando", añadió.

La relación comercial entre México y Estados Unidos representa uno de los intercambios más importantes para ambas economías dentro del marco del T-MEC. Los aranceles propuestos podrían afectar significativamente a diversos sectores productivos mexicanos, especialmente a las industrias que dependen del acero y aluminio como materias primas fundamentales.

Expertos en comercio internacional señalan que estas medidas arancelarias forman parte de la nueva política comercial de la administración Trump, quien ha manifestado su intención de fortalecer la producción interna estadounidense mediante la imposición de barreras comerciales a productos importados.

El gobierno mexicano confía en que las negociaciones en curso logren evitar la entrada en vigor de estos aranceles, apelando a la importancia de mantener un comercio justo y equilibrado entre ambas naciones, respetando los compromisos adquiridos en el T-MEC.

La industria siderúrgica mexicana ha expresado su preocupación por el impacto que estos aranceles podrían tener en su competitividad y en el empleo dentro del sector. Diversas cámaras empresariales han solicitado al gobierno mexicano mantener una postura firme en las negociaciones para defender los intereses nacionales.

Los resultados de estas conversaciones serán cruciales no solo para el sector del acero y aluminio, sino también para establecer precedentes en la relación comercial entre ambos países durante la administración Trump y el gobierno de Sheinbaum.