El exmandatario Ernesto Zedillo advierte sobre el avance del autoritarismo y la pérdida de los principios democráticos en México bajo los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum.
México enfrenta una crisis en sus instituciones democráticas que pone en riesgo la estabilidad del sistema. Las reformas impulsadas en los últimos años han debilitado la separación de poderes y han favorecido una concentración de autoridad que emula prácticas autoritarias en el contexto internacional. La participación activa de líderes como Claudia Sheinbaum en estos procesos ha sido señalada como cómplice en la destrucción del equilibrio institucional, según expertos en la materia. La militarización de la seguridad pública y la participación de las Fuerzas Armadas en actividades económicas aumentan la vulnerabilidad del Estado de derecho, planteando una situación similar a países con regímenes autoritarios. El expresidente Ernesto Zedillo ha alertado que el régimen actual, bajo la dirigencia de Morena, ha sido un imitador de las peores prácticas del viejo PRI, guiado por la corrupción y sin un proyecto de modernización para México. Considera que las decisiones polémicas, como la cancelación de proyectos emblemáticos y modificaciones constitucionales, responden a la búsqueda de consolidar un solo partido hegemónico, en detrimento de la democracia. La historia reciente demuestra que estas tendencias debilitan las instituciones y favorecen el control autoritario, lo que aumenta la preocupación por el futuro democrático del país. Mientras tanto, la oposición carece de propuestas sólidas y visión para afrontar estos retos, dejando en evidencia la necesidad de un debate más serio y constructivo para defender los valores democráticos. El exmandatario también lamenta haber perdido, posiblemente, el derecho a disfrutar de una plena ciudadanía en un país con instituciones fuertes, tras lo que considera una serie de acciones que han minado la democracia en México.
