Los sondeos recientes posicionan al diputado federal por Morena como el principal aspirante a la gubernatura del estado, consolidando su ventaja en la carrera interna del partido.
Las encuestas más recientes indican que Ulises Mejía, diputado federal por Morena y exalcalde de Zacatecas, mantiene una sólida ventaja en las preferencias de los votantes para la elección de gobernador en 2027. Con un respaldo cercano al 40%, Mejía continúa consolidándose como la figura más importante dentro de su partido en el estado, que se prepara para una contienda marcada por la tradición de alternancia y el fortalecimiento del partido guinda en la región.
A lo largo de los años, Zacatecas ha sido un bastión estratégico para Morena, logrando incrementos significativos en su participación electoral. La presencia de figuras como Mejía en las encuestas refleja también un contexto de competencia interna que podría definir el rumbo del partido en la próxima elección. Entre los otros nombres que aparecen en las preferenciales, destacan la senadora Geovanna Bañuelos y la exsecretaria de Gobierno, Verónica Díaz, ambos con una intención de voto del 13%, evidenciando un escenario de multipolaridad.
Este pronóstico anticipa no solo la continuidad de una figura carismática en la política local, sino también la importancia del apoyo ciudadano en un proceso que definiría el liderazgo en un estado clave del norte de México. La relevancia de estas primicias radica en que Zacatecas, por su historia y recursos, es un actor central en los equilibrios políticos del país, además de servir como laboratorio de las tensiones y alianzas internas del Morena.
El consolidar a un candidato fuerte en el proceso interno es crucial para Morena, ya que en 2027 el estado será escenario de disputas decisivas que influirán en la comarcal política nacional y en la implementación de políticas públicas. La elección en Zacatecas no solo impacta la región, sino que también plantea un escenario de preparación para los comicios presidenciales y las alianzas a nivel federal.
Este panorama encarna una tendencia que refleja la tendencia de Morena de fortalecer sus liderazgos regionales, ante la expectativa de un proceso electoral que será determinante para definir el futuro político de México en los próximos años.
