Zacatecas. - Propietarios de tiendas de abarrotes en el sur de Zacatecas enfrentan la amenaza de grupos criminales que instalan máquinas tragamonedas en sus negocios como forma de extorsión. Los comerciantes, bajo presión, deben decidir entre aceptar esta actividad ilegal o enfrentar represalias.
Testimonios recientes revelan que algunos dueños de comercios no eran conscientes de que operar tragamonedas es un delito federal. A medida que el crimen organizado ha crecido, también lo han hecho sus tácticas de coerción, llevando a varios propietarios a cerrar sus negocios debido al miedo. La extorsión ha creado un clima de inseguridad que impacta no solo a los comerciantes, sino también a la comunidad.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe el uso de máquinas tragamonedas en cualquier establecimiento, lo que coloca a estos comerciantes en una situación difícil. A pesar de la prohibición, el funcionamiento de estas máquinas ha aumentado, ya que se utilizan no solo para obtener ganancias sino también como herramientas de reclutamiento de menores para actividades delictivas.
Las fuerzas federales han intensificado sus operaciones en Zacatecas, especialmente en municipios identificados como focos rojos por la actividad delictiva. Recientes intervenciones han resultado en el aseguramiento de varias máquinas tragamonedas y explosivos, evidenciando la violencia que ha surgido en respuesta a la presión de las autoridades.
A medida que la situación se agrava, es esencial que los gobiernos y las autoridades informen a los comerciantes sobre los riesgos y las implicaciones de operar estas máquinas. La lucha contra el crimen organizado en la región requiere un enfoque colaborativo que una la ley con la educación y la prevención.
Con información de oaxaca.eluniversal.com.mx

