El ejercicio de diálogo, alineado a la visión democrática de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca garantizar la certeza y autonomía de las instituciones mientras se realiza una revisión responsable del gasto público destinado a elecciones y partidos políticos.
El fin de las decisiones “de cúpula”
Durante el encuentro, el diputado federal y vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, subrayó que uno de los objetivos primordiales es que los cargos de representación respondan directamente al mandato ciudadano. El legislador enfatizó la necesidad de que la legitimidad de los representantes provenga de las urnas y no de acuerdos tomados por las dirigencias de los partidos.
En sintonía con este planteamiento, el senador Juan Carlos Loera destacó que la reforma debe robustecer los mecanismos de fiscalización y rendición de cuentas, elementos que calificó como indispensables para asegurar procesos equitativos y transparentes.
Empoderamiento de la comunidad migrante
Uno de los puntos más innovadores de la jornada fue la propuesta del diputado zacatecano Ulises Mejía Haro, quien planteó una reingeniería en la representación de los mexicanos en el exterior. Mejía Haro propuso que las acciones afirmativas migrantes dejen de ser designadas por listas plurinominales cerradas.
“Es necesario que las diputaciones y senadurías migrantes sean electas mediante el voto directo de la comunidad en el extranjero, reconociendo su peso social y económico en el país”, afirmó el legislador.
Su propuesta incluye la elección directa de 10 diputaciones federales y 2 senadurías migrantes, respetando la paridad de género y utilizando herramientas como el voto electrónico, postal y presencial en la red consular.
Contra la simulación y la usurpación
Finalmente, el bloque de legisladores coincidió en la urgencia de blindar las acciones afirmativas. Señalaron que la reforma debe garantizar que los espacios destinados a grupos vulnerables y comunidades específicas sean ocupados por integrantes legítimos de dichos sectores, erradicando las prácticas de simulación y usurpación que se han presentado en procesos anteriores.
La mesa concluyó con el compromiso de mantener el diálogo abierto para consolidar una reforma que, además de ser económicamente viable, profundice la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas.

