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Yucatán: Pesca ilegal y piratería amenazan la economía de las familias pesqueras

El sector pesquero de Yucatán sufre las consecuencias de la pesca ilegal y la piratería en altamar al iniciar 2026, afectando la economía de familias y comunidades costeras.

Por Redacción2 min de lectura
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Mérida, Yucatán. – El inicio del 2026 se presenta con un panorama sombrío para el sector pesquero de Yucatán, que enfrenta una creciente ola de pesca ilegal y actos de piratería en altamar. Estas actividades ilícitas no solo representan un riesgo para la seguridad de los pescadores, sino que también socavan la economía de innumerables familias que dependen de esta actividad para su sustento.

La incertidumbre en el sector se agudiza ante las amenazas de la pesca furtiva, la piratería en altamar y el robo de motores en embarcaciones menores. Estos problemas impactan directamente en las comunidades costeras, donde la pesca es el principal motor económico y sostiene las cadenas de abasto locales.

Integrantes de cooperativas pesqueras han reportado afectaciones constantes en los últimos meses, advirtiendo que la situación podría agravarse durante el primer trimestre del año, un periodo crítico para la economía regional.

Ana María Frías Salazar, presidenta de la Unión de Cooperativas Pesqueras de la zona Centro, detalló que el robo de equipos, como motores, merma significativamente la capacidad operativa de los pescadores. Cada incidente representa un gasto considerable que supera los ingresos diarios, obligando a la suspensión de jornadas completas y dejando a muchos trabajadores sin la posibilidad de salir al mar.

La dirigente señaló que los meses de febrero y marzo son particularmente riesgosos, coincidiendo con la veda del mero, una especie de gran relevancia económica para la región. La falta de vigilancia efectiva, según Frías Salazar, facilita la incursión de grupos dedicados a la captura ilegal en zonas restringidas, afectando la disponibilidad del recurso pesquero.

Ante esta realidad, el sector pesquero ha intensificado su llamado a las autoridades para reforzar los operativos de inspección y vigilancia. Asimismo, solicitan el impulso al consumo local para mantener la estabilidad del mercado durante la temporada de veda.

En cuanto a la piratería en altamar, Frías Salazar describió que los asaltos ocurren frecuentemente durante las faenas de pesca. Los delincuentes despojan a las tripulaciones de sus equipos, motores y el producto capturado, llegando incluso a agredir físicamente a los trabajadores, poniendo en grave riesgo su integridad y su vida.

Las cooperativas de la zona Centro han acumulado pérdidas significativas. Cada embarcación afectada se traduce en una menor cantidad de producto en los muelles y, consecuentemente, en menos ingresos para las familias.

El sector pesquero reitera su exigencia a las autoridades federales y estatales para que coordinen acciones contundentes que devuelvan la seguridad y la certidumbre al sector. La petición incluye un aumento en la vigilancia marítima, una atención diligente a las denuncias y el desarrollo de estrategias efectivas contra la pesca furtiva. La seguridad en altamar es fundamental para la continuidad de la actividad pesquera en Yucatán durante 2026.

Hasta el momento, la autoridad no ha presentado un plan de acción eficiente ni ha informado sobre las medidas que implementará para mitigar el daño a los pescadores del estado y a sus familias.

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