La estrategia sanitaria y el apoyo veterinario han permitido controlar la plaga con resultados positivos y sin bajas en la fauna local.
Yucatán ha avanzado de manera significativa en la lucha contra el gusano barrenador, una plaga que afecta principalmente al ganado y puede causar daños económicos considerables en el sector agropecuario. La implementación de un programa integral, que combina vigilancia activa, tratamiento rápido y la coordinación con productores, ha permitido alcanzar una tasa de recuperación del 90 por ciento en los casos detectados, sin necesidad de sacrificar ningún animal. Hasta la fecha, el estado reporta más de mil casos, de los cuales casi 950 ya están completamente recuperados, mientras que solo una minoría sigue en tratamiento activo bajo supervisión veterinaria.
Este éxito se debe en parte a la respuesta rápida ante los primeros reportes en comunidades como Tzucacab, donde equipos especializados han brindado atención gratuita y oportuna. Además, las autoridades sanitarias de la región mantienen un monitoreo constante, estableciendo cercos sanitarios y asegurando el abastecimiento de insumos necesarios para contener la plaga. Como parte del plan a largo plazo, Yucatán trabaja en la posible instalación de un laboratorio para producir mosca estéril, un método biológico clave en la erradicación definitiva de la especie nociva.
Los productores ganaderos disponen de canales de comunicación gratuitos para reportar casos o solicitar asesoría, fortaleciendo la colaboración público-privada para mantener el control. Esta estrategia ha demostrado ser eficiente y coordinada, y su éxito puede convertirse en una referencia para otras entidades en la región.
