Ciudad de México. – Las muertes por accidentes de tránsito en Yucatán han experimentado un alarmante incremento del 780%, al pasar de 41 en 2015 a 320 en 2025. Este drástico aumento, que se traduce en 320 familias enlutadas, coincide con la incorporación de aproximadamente 72 mil automotores anualmente al ya saturado parque vehicular de la entidad.
De acuerdo con datos del INEGI, la cifra de fallecimientos a causa de percances viales se disparó en la última década. Mientras que en 2015 se registraron 41 decesos, al cierre de 2025 la cifra ascendió a 320. Paralelamente, el padrón vehicular de Yucatán ha crecido de 674 mil automotores en 2015 a 1 millón 320 mil en la actualidad, lo que representa un aumento del 95.8%, con 646 mil vehículos más circulando en las calles.
El ingeniero René Flores Ayora ha señalado la urgencia de implementar programas agresivos de concientización, mejorar la infraestructura carretera y aplicar rigurosamente el reglamento de vialidad. Sin embargo, estas advertencias parecen haber sido desoídas por las autoridades, quienes no han respondido con la celeridad que la situación demanda.
La falta de crecimiento de la infraestructura vial a la par del auge vehicular ha generado un escenario de inseguridad. A pesar de las inversiones del gobierno en tecnología, armamento y capacitación para la seguridad, la inversión en infraestructura vial ha sido insuficiente, contribuyendo a las escalofriantes cifras de mortalidad.
Un aspecto que agrava la problemática es la legislación actual. El Congreso del Estado no ha reformado la ley para establecer sanciones más severas. Actualmente, el homicidio culposo, que engloba los accidentes de tránsito, es considerado un delito no grave, lo que permite a los responsables enfrentar el proceso en libertad, como ha sucedido en casos recientes, dejando a las víctimas y sus familias en una dolorosa impunidad.
