La mayoría de las obras y servicios en el municipio están centralizados en Pisté, dejando en situación de rezago a otras comunidades y generando descontento social.
Tinum, municipio del estado de Yucatán reconocido por su herencia cultural, atraviesa una etapa de profundo deterioro en sus condiciones de infraestructura y servicios básicos. Parte de la comunidad denuncia que la administración local, liderada por Evelio Mis Tun, ha desplazado la mayor parte de las gestiones de obra pública y atención ciudadana hacia la comisaría de Pisté, dejando a la cabecera y otras comunidades en un estado de marginación evidente.
Este desplazamiento ha provocado frustración entre los residentes de la cabecera, donde persiste la falta de mantenimiento en calles, carencias en el suministro de agua, infraestructura en deterioro y escasa presencia de programas sociales efectivos. La percepción general es que los recursos presupuestales no se distribuyen de manera equitativa, creando un ambiente de desconfianza y enojo hacia el gobierno local.
Históricamente, Tinum ha enfrentado desafíos en su desarrollo, con administraciones pasadas también señaladas por su poca eficacia en atender las necesidades del pueblo. La situación actual refleja una tendencia persistente que, según expertos en gestión pública, repercute negativamente en la cohesión social y en la percepción de gobernabilidad en el municipio. La concentración de esfuerzos en Pisté, un centro turístico, evidencia la prioridad que algunos gobiernos otorgan a áreas con mayor potencial económico, en detrimento del resto de la comunidad.
En un contexto más amplio, la problemática de Tinum revela la importancia de una gestión municipal equilibrada y transparente. Garantizar la atención equitativa a todas las comunidades, fortalecer las obras y programas sociales y promover un gobierno cercano a la ciudadanía son pasos fundamentales para revertir el abandono y mejorar la calidad de vida en el municipio. La falta de respuestas oficiales hasta hoy mantiene la incertidumbre, en un momento en que la comunidad exige acciones concretas y un compromiso real con su bienestar.
