Mérida, Yucatán. – Mirna del Socorro Barrera Vera, de 86 años, se encuentra desaparecida en Yucatán desde el pasado 9 de diciembre de 2025. Su familia ha organizado dos búsquedas masivas sin obtener resultados hasta la fecha.
La adulta mayor salió de su domicilio en el barrio de la Ermita, en Mérida, con rumbo a la clínica del ISSSTE Pensiones. Desde ese momento, se desconoce su paradero. La familia teme que Mirna pueda estar retenida contra su voluntad o, en su defecto, resguardada por alguna persona que desconozca que está siendo buscada intensamente.
Para intentar localizar a Mirna, se llevaron a cabo dos búsquedas masivas los días 21 y 28 de diciembre de 2025. En estas acciones participaron voluntarios que recorrieron diversos puntos de la ciudad de Mérida y distribuyeron fichas de búsqueda. Adicionalmente, se colocaron dos espectaculares en las avenidas principales de la capital yucateca y lonas informativas en 47 municipios del estado.
La hija de Mirna, Lizette Arceo, expresó su incredulidad ante la falta de avistamientos, sugiriendo que alguien podría tenerla. “No me cabe en la cabeza que nadie la haya visto. Lo único que puedo pensar es que alguien la tiene. Si alguien la tuviera de mala fe, creo que ya hubiera hablado para pedirme el dinero, ¿no?”, declaró.
La última vez que Mirna fue vista fue en la parada de autobuses en la zona del fraccionamiento Caucel, cerca del periférico de Mérida. Ese mismo día, alrededor de las 3 de la tarde, su hija reportó su desaparición al 911. Posteriormente, se presentó la denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE), se publicó la ficha de búsqueda y se activó el Protocolo Alba.
Mirna vivía sola y el día de su desaparición se dirigía al Hospital ISSSTE de Pensiones debido a un dolor en el brazo, aunque no tenía una cita médica programada. Según los informes, se registró en el hospital pero se retiró sin ser atendida. Se sabe que abordó un autobús con destino al Chedraui de Caucel. Al sentirse desorientada sobre cómo regresar a casa, solicitó ayuda a una persona que la dirigió al paradero del camión que la acercaría a su rumbo. Abordó otra unidad del Va y Ven, repitiendo su nombre y su destino a otros pasajeros, quienes al percatarse de su estado, le ofrecieron ayuda, pero ella declinó, afirmando que podía llegar sola.
Mirna descendió del autobús antes de llegar al centro de la ciudad, en la zona conocida como la Atlántida, y caminó hacia el periférico. Posteriormente, regresó a la parada de autobuses del Va y Ven en Caucel. La familia desconoce exactamente dónde descendió por última vez, lo que complica su búsqueda.
La adulta mayor no utiliza teléfono celular, lo que imposibilita su rastreo por geolocalización. Su familia continúa solicitando el apoyo de la ciudadanía para dar con su paradero. Mirna mide aproximadamente 1.48 metros, tiene el cabello ondulado, negro y a la altura de la oreja. El 9 de diciembre vestía un pantalón tipo pescador color verde, una blusa de botones sin manga a cuadros color rosa y un bolso de mezclilla azul.
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en Yucatán, de 1952 al 31 de diciembre de 2025, se registran 313 personas ausentes de sus hogares.
