Mérida, Yucatán. – El año 2025 cerró en Yucatán con un saldo de al menos 276 personas fallecidas a causa de accidentes de tránsito, una cifra que, según el ingeniero René Flores Ayora, especialista en seguridad vial, es conservadora y pudo haberse evitado. Flores Ayora advierte que la cifra real de decesos podría superar las 400 personas, debido al subregistro común en estas estadísticas, donde víctimas que mueren días o semanas después del siniestro no siempre son contabilizadas como muertes viales. Los usuarios más vulnerables de la vía pública concentraron la mayoría de las fatalidades. Los motociclistas lideraron la lista con 166 muertes, seguidos por 36 conductores, 36 acompañantes o pasajeros, 17 ciclistas y 20 peatones. Esta tendencia subraya la fragilidad de estos usuarios frente a la velocidad, el peso de los vehículos y el incumplimiento de las normas de tránsito. El análisis detallado por mes identificó a julio y septiembre como los periodos más letales, con 31 fallecimientos cada uno. En contraste, octubre registró el menor número con 15 decesos. Las cifras de 2025 se mantuvieron en un nivel similar al año anterior, con un ligero aumento respecto a las 271 muertes registradas en 2024. El especialista destacó que la siniestralidad vial en Yucatán no es un fenómeno aleatorio, sino el resultado de decisiones humanas, y enfatizó la importancia de usar el análisis de datos ('big data') para anticipar escenarios de riesgo y trabajar para que estas predicciones erróneas. El cierre del año coincidió con una temporada compleja para la conducción, marcada por lluvias intensas, neblina y rachas de viento, factores que reducen la visibilidad y la adherencia del pavimento. Las primeras lluvias, al mezclarse con contaminantes, vuelven las superficies particularmente resbaladizas, y la falta de distancia de seguridad puede derivar en choques múltiples. El viento, aunque invisible, también representa un riesgo al desestabilizar vehículos y complicar maniobras. La neblin
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