Mérida, Yucatán. – Políticos de la “vieja guardia” se congregaron en el tradicional Desayuno de la Amistad, ofrecido por el profesor Rubén Calderón Cecilio, donde expresaron preocupación por el panorama político y social actual de México.
Entre los asistentes destacados se encontraban la exgobernadora Dulce María Sauri Riancho, acompañada de su esposo José Luis Sierra Villarreal, y el exgobernador y actual senador Rolando Zapata Bello. Compartieron mesa con el anfitrión, así como con Gaspar Quintal Parra, presidente estatal del PRI, y el investigador de la Uady Luis Ramírez Carrillo.
El profesor Calderón Cecilio, anfitrión del evento que celebra 39 años, dio la bienvenida a invitados como el exlegislador Roque Castro González y el exsubsecretario de la Defensa Nacional Virgilio Méndez Bazán. También estuvieron presentes exalcaldes de Dzidzantún y Hoctún, así como líderes del PRI estatal y de la CNC.
Calderón Cecilio lamentó la situación del país, señalando que “México está padeciendo hambre, está padeciendo secuestro, está padeciendo asesinatos día y noche”, y cuestionó la falta de unidad y paz en el país.
El senador Rolando Zapata Bello agradeció la invitación y resaltó la amistad y pluralidad del encuentro. No obstante, expresó su preocupación por lo que percibe como un “régimen intolerante” en el gobierno federal, que polariza con la mentalidad de “¿estás conmigo o estás contra mí?”. Subrayó que México, por su riqueza y pluralidad, no debe ser visualizado de esa manera y criticó la desarticulación de instituciones y la “incompetencia” en sectores clave que afectan al pueblo mexicano.
Por su parte, Dulce María Sauri Riancho calificó su participación en el desayuno como un “destello de optimismo”. Definió la política como servicio y compromiso en todos los ámbitos de la vida pública, e hizo un llamado a que “lo que le pasa a una, nos pasa a todas”, esperando un cambio real y no solo simbólico.
La exgobernadora señaló la conformación del Poder Judicial como una “tragedia institucional” que afectará al país por muchos años, expresando poco optimismo sobre la posibilidad de revertir los cambios recientes. Ante este panorama, llamó a una “resistencia activa”, que implica alzar la voz y pensar más allá de los partidos políticos, fortaleciendo la participación ciudadana en la defensa de causas comunes.
